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| ¿Qué somos sin la presencia de Dios? |
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Lectura Bíblica: Éxodo 33:1-22
¿Qué somos sin la presencia de Dios? seriamos como instrumentos sin calibrar. Somos la sal de la tierra, luz del mundo, nación Santa, pueblo escogido, tenemos la identidad de Cristo. Pero aun siendo todo esto, existe la ausencia de Dios en el pueblo y éste, sufre en medio de los problemas y conflictos, afanes, etc.
Muchos buscan reemplazar la presencia de Dios con el alcohol, drogas, trabajo, éxito, estudios, cosas materiales, satisfacción personal, el cristiano que tiene la presencia de Dios es el que hace la diferencia a donde quiera que va.
Moisés es quien debía liderar a dos millones de personas del pueblo de Israel que Vivian en esclavitud en Egipto, esto debió inquietar a Moisés. Hoy parece ser igual en muchas iglesias donde hay que liderar a un pueblo que parece estar en esclavitud, y no vive como pueblo libre por Cristo, ser salvo es gratis, es una dádiva, pero tener la presencia de Dios debe buscarse constantemente y debe ser lo más importante para nosotros.
¿Quiere ser un hijo con la presencia de Dios? ¿Quiere pertenecer a una iglesia con la presencia de Dios? Recordemos a David, éste peco al tomar a una mujer que era casada, Betsabé, y un pecado lo llevo a otro (2ª Samuel 11), y fue reprendido por Jehová (2ª Samuel 12:9 “¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos?”) y David clamo porque sabía que por su comportamiento no perdía su reinado pero si perdía la presencia de Dios, y David no fue sentenciado a muerte, pero al no tener la presencia de Dios sufrió.
Transición:
Moisés fue comisionado y facultado por Dios, Moisés cuidaba ovejas, pero Dios lo faculto para guiar al pueblo, un pueblo con mentalidad de esclavo, un pueblo dependiente, un pueblo que solo se quejaba, sin iniciativa, la misión era muy difícil. ¿Qué le pidió a Dios para cumplir con esta misión?
Veamos Éxodo 3:11 Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?
3:12 Y él respondió: Ve, porque yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios sobre este monte.
No es lo mismo “su presencia”, que: “yo iré contigo”. Dios está en todos lados, es omnipresente, por ejemplo, hay matrimonios que físicamente están juntos, pero separados al mismo tiempo. ¿Se conforma con que Dios vaya con usted? Muchas veces nos olvidamos de buscar a Dios para que este con nosotros, muchos se conforman con el favor de Dios, con la bendición, y muchos son bendecidos, prosperados, pero eso no quiere decir que Dios está con ellos, muchos creen que eso significa que Dios esta con ellos.
Por ejemplo, un matrimonio, la esposa tiene el apellido del esposo, tiene la provisión de él, pero si no tiene su amor, ¿eso la hará feliz?, Dios nos da favor y nos bendice porque esta comprometido con su palabra, Isaías 43:2“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti”, y Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta, esto lo cumple, pero tener su presencia y disfrutarla, hace que las cosas que vivimos pasen a 2do plano, una alma enamorada de Dios, lo busca, busca a su amado, quiere escuchar los latidos de su corazón y su respiración.
En el libro de Génesis podemos ver como Caín es confrontado por Dios, cuando le pregunta por Abel, y Caín contesta, “No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?” y Dios le echo de la tierra que ya había preparado, pero lo que verdaderamente le paso a Caín es que se quedo sin la presencia de Dios.
Tener la presencia de Dios debe ser lo mas importante para todo cristiano, las demás cosas vendrán por añadidura, tan es así que en el mundo hay personas con lujosos autos, dueños de preciosas casas, dinero en el banco, pero sin felicidad, porque carecen de la presencia de Dios, las cosas materiales no dan el gozo de Dios. El que tiene la presencia de Dios, lo agradece y bendice, en lo poco y en lo mucho.
Desarrollo:
Al pueblo de Israel lo cubría una nube durante el día, que lo protegía del sol y durante la noche tenia una llama que los calentaba del frío y la presencia de Dios estaba en la nube y la llama, pero la presencia de Dios no eran la nube ni la llama. Para nosotros no deben ser las bendiciones nuestro Dios, no adoramos las bendiciones. Nosotros como lideres de ministerios, como padres de familia necesitamos la presencia de Dios, no solo sus bendiciones, las bendiciones se tienen ahora, después solo Dios sabe.
En el nuevo pacto la presencia de Dios ya no está en la nube y la llama; ahora, está en nuestro espíritu. Nosotros estamos formados por espíritu, alma y cuerpo. Dios mora en nuestro espíritu. En el antiguo testamento, los profetas no veían como podrían ellos construir un edificio o algo donde Dios pudiera morar, nada les parecía suficiente, pero ahora Dios mora en el espíritu de aquellos que buscan su presencia.
Dios quiere también que tu lo percibas con tu intelecto y tus emociones, el salmista decía “aun mi carne te anhela”, esto es, el espíritu debe tomar control en todo en su vida, en su alma y cuerpo.
¿Qué lo domina a usted? ¿El espíritu de Dios? O ¿su carne? Cuando hay problemas en su vida, a que le cree más, donde busca, Dios tiene una perspectiva mayor que la suya, ¿quién tiene control de todo?
Nosotros como cristianos debemos tomar esta vida como una practica de la vida de reino de Dios, después de todo Serra nuestra morada eterna, y solamente practicaremos las actividades que son de Dios. Permita que Dios gobierne su alma y cuerpo a través de la llenura del Espíritu Santo en su espíritu. 3
Dios gobernaba en el pueblo de Israel durante el periodo del desierto y se manifestaba de la siguiente forma:
- En las reuniones. Todos se reunían y la nube los cubría, eran dos millones de personas, y aquel que se salía de la nube moría por el calor. Así nosotros, el que tiene la presencia de Dios, busca reunirse con los santos, los que también tienen la presencia de Dios. Así que si tienes la presencia de Dios, estas o buscas una iglesia donde congregarte, ya que lo santo no tiene relación con lo vil, ni la luz con las tinieblas.
- En actividades del pueblo, el servicio a Dios. En ese tiempo ya había ministerios. No es lo mismo “mucho trabajo” que “tener actividad”, Podemos llenarnos de trabajo pero sin ser asertivos para realizar las actividades nos cansaremos rápidamente. La presencia de Dios nos faculta para hacer nuestro trabajo con inteligencia y tener tiempo para el descanso. Si seguimos la voluntad de Dios, El nos hará descansar. El trabajo para Dios debe ser un deleite para el que lo hace conforme a la voluntad de Dios.
- En la vida diaria, las cosas cotidianas. Cada 3 meses la nube se movía y se detenía. El pueblo se movía o acampaba de acuerdo con la nube. Cuando era el tiempo de moverse alguien debía tocar la trompeta para avisar al pueblo y éstos se preparaban para continuar el camino. Dios me ha dado este mensaje para usted, soy portador del toque de la trompeta ya que Dios quiere estar presente en su espíritu. Tristemente, hoy muchos cristianos, conocedores de la verdad que los hizo libres, están detenidos, no se mueven.
En Levítico podrá leer que Dios les dio leyes sanitarias también, era demasiada gente, y debían tener cuidado en sus actividades diarias para evitar enfermedades y por eso Dios los movía cada 3 meses para llevarlos a otro lugar limpio.
Conclusión:
Nosotros también necesitamos movernos, clarificar nuestras metas, retomar visiones, mire al inicio de año planeamos, pero ya al final, andamos de capa caída, sobrellevando la vida y ni nos acordamos de lo que planeamos a inicio de año. Vienen nuevos tiempos, tiempos de restitución, ya no de cautiverio, eso ya paso, pero debe moverse con la nube, con la presencia de Dios.
Repita esta declaración: “Yo declaro que vendrán sobre mi vida tiempos de refrigerio, pastos verdes, lugares limpios, porque me voy a mover como se mueva la nube, y la presencia de Dios me hace avanzar, amén”.
Ya ve que no es lo mismo la presencia de Dios que la bendición de Dios.
Salmo 119:105 Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.
Éxodo 33
33:21 Y dijo aún el Señor: He aquí un lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña;
33:22 y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado.
Esta es una promesa, Dios le guiará y le dirá como y cuando, como al pueblo de Israel con una nube y la llama. 4
El año 2010 será de bendición, será de un activar económico, Dios lo prometió, la crisis no debe ser factor de preocupación para el cristiano, estamos en la hendidura de la peña, guardados por Dios, debemos ser guiados por el Espíritu Santo y disfrutar cada día. En la vida diaria hay momentos en que aparentemente estamos solos, sin guía, vemos sombras, pero Dios prometió estar con nosotros todos los días, así que no hay por qué dudar, Dios no se retira, sólo hay que moverse.
Quedarnos detenidos, esperando que las cosas “mejoren” por sí solas: no es opción. Nosotros hemos de movernos hacia dónde se mueve la Presencia de Dios. Ahí es donde está nuestra cobertura, nuestra protección.
Permítanos compartir con usted un testimonio que vivimos como Iglesia. El domingo que el Pastor predicó este mensaje (11 de Octubre 2009) con la Nube de su Presencia o Desesperados por su Presencia. A esa misma hora y a pocos metros de nuestra Iglesia “un varón fue baleado en 10 ocasiones. Recibió 10 balazos. Llegaron las patrullas de la Policía Municipal, una ambulancia con la sirena abierta. Esto, porque aun cuando pareciera extraño, la persona no murió en el atentado: fue trasladado a toda prisa al hospital, donde lamentablemente falleció. También llegó el Ejército Mexicano, para acordonar el área. Medios de comunicación y demás.
Sin embargo, hacia el interior de la Iglesia: nadie escuchó nada: ni disparos, patrullas, sirenas: nada de nada. Y eso que era la hora de la predicación, la alabanza con su alegre bullicio para el Señor, había culminado. Los niños ya estaban en sus salones con sus maestras. Ellos, tampoco escucharon absolutamente nada.
Y usted, puede preguntar: “Bueno, y ¿cómo se enteraron?” Ya sabe que la Iglesia se localiza en una esquina, nosotros entramos por una calle y el otro acceso, se mantiene cerrado. Pues, bien, el director del grupo de Alabanza, salió a su automóvil -que dejó en esa calle- por unas cosas al término del Servicio y saludó a un reportero que andaba por ahí (el atentado se registró en ese lugar) quien le relató lo sucedido y se mostró más que sorprendido de que no hubiéramos escuchado nada al interior de la Iglesia.
Ésa, amados y amadas: es la diferencia de habitar al abrigo del Altísimo y a la sombra del Omnipotente. Su cuidado y protección para con nosotros, es incomparable. Es la seguridad y tranquilidad que tenemos: su Presencia misma, con nosotros.
Por ello es que te decimos que si tú quieres vivir seguro en medio de la tormenta; tranquilo, en medio de la tempestad. Confiado como un león: ven a Jesús. Sin ser temerarios, tampoco se trata de que te expongas a altas horas de la noche. Hablamos de resguardo y protección para ti; seguridad, para tu familia. La invitación es a que abras hoy tu corazón a Él, que le entregues tu vida y le reconozcas a Él –a Jesús- como tu único y suficiente Salvador. Como tu verdadero Señor. Sólo entonces, habitarás en su Presencia y te moverás con ella: protegido, resguardado; tranquilo. En paz. Con el gozo de saberte muy favorecido y muy favorecida. Con el gozo de saberte a salvo y salvo, también. Tu corazón necesita descanso: ven a Jesús. Sólo en Él encontrarás el verdadero y refrescante descanso que tu corazón anhela. Jesús, es la respuesta a todas tus preguntas. Sólo Él satisface el corazón del hombre y de la mujer. Sólo Jesús; Jesús. Jesús.
Adaptado de "La Nube de tu Presencia"
Prédica del Pastor Jaime Cháirez Soto. Chihuahua, Méx. |