Home Prédicas Predicaciones El problema de mis problemas I y II
PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrator   
Jueves, 22 de Abril de 2010 15:42
E
L PROBLEMA DE MIS PROBLEMAS Parte 1 y II

¿Alguna vez te pasó que ya probaste de todo,  y no importa lo que te digan, respondes: “Ya basta, no tengo ganas de probar nada más”?

alt
¿Alguna vez te pasó que ya probaste de todo,  y no importa qué te digan, respondes: “Ya basta, no tengo ganas de probar nada más”?
 
Que dices cosas, como: “Yo sé que si hago eso no me va a dar resultado”; o bien, “A otro puede darle resultado, pero sé que a mí no”. ¿Cuántas y cuántos de ustedes, dijeron eso alguna vez?  O cuando alguien te dice una palabra de aliento, y sólo contestas: “Eso que me dices no sirve, a mí eso no me consuela, no me da ánimo. No me motiva.”
 
Bien, es por ello es que el día de hoy te traemos parte de un relato. ¿Escuchaste alguna vez el cuento del Gato con Botas? En un momento del cuento dice que el gato con botas entra a un castillo donde vivía un ogro y se enfrenta con el ogro al cual le tenía bastante miedo, y le dice: Yo sé, ogro que tienes una capacidad especial para convertirte en cualquier animal que quieras. Entonces el ogro, porque era muy fanfarrón, para demostrarle que esa capacidad era verdad, se convirtió en un león. Entonces el gato con botas le dice: ¡Eso es muy fácil! convertirse en un animal más grande que vos cualquiera lo puede hacer; lo difícil, el desafío, es convertirse en un animal más chico que tú, por ejemplo ¿qué te parece un ratón? Entonces, como este ogro era muy presumido, le dijo: Muy bien me voy a transformar en un ratón para demostrarte que puedo hacerlo; y, va: que se transformó en un ratón y el gato se lo comió. O sea. ¡Adiós! Ogro.
 
¿Qué queremos decirte con esto? Que muchas veces cuando tenemos un problema, estamos pasando por una crisis o por un conflicto. Por un problema económico, un problema familiar o afectivo; hasta con un problema de una deuda que tengas, alguna situación con algún familiar, etc. Ese problema se agranda, y se convierte en un león. Quiere decir que ese problema se hizo tan gigante que ya no hay solución que le quepa ni le quede, se convierte en irremisible; irresolvible.  Es por esto que por más que te sigan dando soluciones; simplemente, no hay solución posible para resolver el problema porque todas las soluciones quedan pequeñas frente a ese problema gigante. Es decir, que ese problema ya es gigante.  Sí, ya es gigante: dentro de tu mente.
 
Hoy venimos a decirte que es tiempo de empezar a convertir esos leones que están en tu mente, en minúsculos ratones. De chocolate, por favor. ¿Puedes declarar ahí donde te encuentras?: “Tengo que convertir mis leones en ratones para comérmelos”. Y si hasta ahora hiciste de todo y nada te dio resultado es porque el problema dentro de tu vida se hizo gigante y es hora de empezar a achicar el problema. Queremos darte una buena noticia en este día ¡Los problemas tienen la capacidad de achicarse y convertirse en ratones  para que puedas terminar comiéndotelos! Faltaba, más. Caray.
 
Y la pregunta adecuada, tal vez sería: ¿Por qué este problema se me hizo tan enorme? ¿Por qué esto que era un granito se convirtió ahora en una infección total? ¿Por qué esa caries tan chiquita ahora me rompió toda la dentadura?  Pues el asunto aquí, es que tenemos maneras de pensar que agrandan la situación; es decir, que el problema no se agranda solo. Se hace tan grande y enorme por las maneras de pensar que tenemos, acerca de los problemas. 
 
Por ejemplo, uno de los métodos que utilizamos, comúnmente, es el método del colador; y, éste es uno que todos usamos. Mira, es bien, bien fácil de identificar.   A ver, cuando tienes un problema ¿en qué te detienes?, ¿en qué piensas?, ¿en qué se fija tu mente? Porque eso va a tener que ver con el filtro, o el colador que tengas en tu cabeza. Y lo peor de todo es que al “colar” la situación, muy seguramente, dejas pasar de largo algo positivo y quede, adentro tuyo: todo lo negativo. Eso sucede porque tu mente filtró lo positivo y dejó en ese colador solamente lo negativo, y tal vez sólo tal vez, ésa es la tarea que todos los días hace tu mente. Fijarse todos los días en lo negativo,  fijarse en el daño que te va a traer ese problema; en el resultado negativo, que va a tener el término o cierre de ese problema.
En 1 Reyes, capítulo 19, leemos que esto precisamente, fue lo que le sucedió al profeta Elías, cuando la reina Jezabel lo amenazó de muerte. Fíjate, dos capítulos antes Elías predijo una sequía que duró tres años y medio, fue alimentado por los cuervos en el arroyo de Querit; luego, lo alimentó la viuda de Sarepta,y ahí resucitó a un muerto. Y con toda esa fe y experiencias que tuvo con Dios, viene y reta a los más de 900 profetas de Baal, haciendo descender fuego del cielo y matándolos a todos, para concluir con hacer que lloviera otra vez, además de llegar a Jezreel, antes de los carros del rey. . Pero cuando recibe las amenazas de Jezabel, se olvidó de lo que había vivido con Dios, se olvidó de lo positivo y se fijó sólo en lo negativo. Huyó al monte Horeb.  
Porque, dicho sea de paso, nuestra mente tiene la "capacidad de filtrar", nuestra mente selecciona ¿y cómo va a seleccionar? Bueno, pues lo hace, en apego a nuestro interés, actitud o tendencia. En Elías vemos que una actitud fue lo que le hizo ver el problema de la amenza de esa malvada reina como algo terminal. Ya se veía muerto, el pobre. Y luego, viene y le dice a Dios que sólo queda él, solito de entre todos los profetas del Señor. Ándale y hasta de llanero solitario, el hombre. Cuando la realidad era que Dios mismo se había preservado algunos profetas para sí. Es que cuando aplicamos el colador al problema que tenemos delante, hasta “moros con tranchete”, vemos. Caray. Actitud.
 
Por eso pregúntate: ¿Cuál es tu actitud frente a los problemas? Y no te decimos de la actitud que estás utilizando en este momento sino la que utilizás siempre,   Sí, ya sabes…
- la actitud de que no lo vas a lograr
- la actitud de que de ésta no sales, ¿qué pensamientos estás filtrando?
- que siempre la cosa va a terminar mal
- que siempre se va a dar un resultado negativo
- que ese problema con tus hijos no se va a resolver
- que tus hijos van a terminar presos o en malas compañías, o van a terminar muertos
- que si tu hijo se va de vacaciones, es que va a tener un accidente y ya no lo vas a volver a ver…
 
¿Qué es lo que filtra tu mente? ¿Cómo puedes cambiar? Lo que tienes que hacer es cambiar de filtro ¿Cómo? Simple: con otro filtro. Tengo que cambiar el filtro mental para empezar a ver otras cosas; porque uno de los problemas que tienen los problemas, es que se agrandan porque solamente miramos los aspectos negativos y creemos que el problema no tiene ningún aspecto positivo. Por ejemplo, tienes que empezar a llevar tu mirada hacia las soluciones del problema, empezar a buscar las soluciones.  No, es que no tiene ninguno, dirás.
 
Vamos a hacer un ejercicio: tocate tu nariz, piensa: tu nariz ¿te gusta o no? A algunos les gusta y a otros no les gusta. ¿Para qué sirve tu nariz, para qué está tu nariz en tu cara? para respirar, para oler, para colgar los anteojos, para olfatear, para estornudar, para muchas cosas. ¿Qué pasaría si  no tuvieras tu nariz? se te complicaría la vida un poco.¿no? Veamos, ahora ¿te gusta más o no te gusta más, tu nariz? No, pero si es bien bonita mi nariz, concluyes. Sirve muuucho. Bien, esto es porque lo que hiciste fue fijar tu atención en algo positivo de tu nariz. Y así, hay ciertas partes de nuestro cuerpo que no nos gustan porque siempre hemos visto lo negativo. Pero tal vez, si yo empiezo a focalizarme en algo positivo que tiene esa parte del cuerpo que no me gusta, la decisión sería diferente y empezaría a quererla y a cuidarla más. ¿A cuántos les gusta su nariz? Porque a te pasa algo malo y te angustiás por lo que perdiste, pero tal vez no te das cuenta que frente a eso malo que viviste, soltaste un potencial que antes no te hubieses atrevido a soltar.
 
Donde se fija tu mente es el tamaño que va a tener tu problema, ¿o no?, si fijás tu mente en lo negativo ¿qué pasa con el problema?, Crece y se agiganta. Pero si fijas tu mente en un punto positivo tu problema va a cambiar.
 
La pregunta que cabe, aquí es: ¿Podrás fijar tu mente en algo positivo de ese problema por el que estás pasando hoy?, ¿Habrá algo positivo que puedas encontrar en ese problema que estás pasando hoy? Así que: ¡Piensa!: ¿Hay algo positivo en esa situación, en esa crisis que estás viviendo con tu familia? ¿Habrá algo, un punto en el que te puedas fijar y que eso active tu fe? ¿Habrá algo positivo en esa crisis económica que estás viviendo para que se active tu fe y tu problema se achique? Claro ¡no es fácil!, porque no tenemos el hábito de hacerlo así, siempre nos fijamos en lo negativo, desastroso. Es el pensamiento humano, que tiende al mal, a lo malo y lo peor. Sin embargo, aquí vamos a revisar por lo menos dos pasos, para lograr fijarnos en lo positivo del problema.
 
Vamos a resumir hasta aquí, para ir anotando las ideas principales. Primero que nada, ése problema que tienes que piensas que es enorme y que casi te aplasta: lo puedes convertir en un ratón y comerlo. Con la ayuda del Señor, claro está. Para ello, empezamos por cambiar de filtro o de actitud ante ese problema. Hay solución. Esto también va a pasar. Este problema lo vas a resolver, en el Nombre Todopoderoso de Jesús. Porque el problema de mis problemas es la actitud con la cual los enfrento, el cristal con el cual los veo. Antes que todo, declara que sí hay solución. Deja de declarar fatalidad, aparta el NO de tus labios y tu linda cabecita. Hay solución. Todo tiene solución, hasta la muerte la tiene, porque Jesucristo el Señor la venció, también. Lo segundo, consiste en pensar en algo positivo acerca del problema que vives y aquí, te vamos a dar por lo menos tres pasos para ayudarte a dejar el mal hábito de pensar sólo lo malo y lo peor, porque ya sabemos que no es fácil. Sin embargo, hoy te vas a llenar de la Palabra de Dios
 
Primero: Cambiar el foco, y traducir el problema. Di: “Voy a encontrar algo positivo”. Si te decimos: El Señor es mi pastor nada me faltará; eso te trae paz; pero, si lo personalizamos y decimos: Voy a tener todo lo que necesito, porque el Señor es mi pastor.  ¿Suena distinto? ¡Si! te da como que otro ánimo. El Señor  es mi pastor, por eso voy a tener todo lo que necesito, suena distinto, y estás diciendo lo mismo, lo estás traduciendo a tu código, al código que te ayude para soltar más fe. Tengo que traducir los problemas a un código de pensamiento divino. ¿Ves porqué te decimos que hoy, te vas a llenar de la Palabra de Dios?
 
Segundo: “Evito pensamientos catastróficos.” Evito pensamiento de blanco o negro. Un problema crece porque tenemos el pensamiento polarizado en lo catastrófico, generalmente lo polarizamos en lo fatídico y catastrófico. Esto se llama "pensamiento de blanco o negro". Este pensamiento es el pensamiento de todo o nada; y, es muy común. Pensamos en todo o pensamos en nada, nunca tenemos términos medios. El otro gran problema que tenemos y que si no se resuelve fácil, por lo general nosotros vamos hacia el polo de lo catastrófico, no hacia el polo de lo positivo sino al polo de la catástrofe; todo lo que viene va a ser malo. Y luego, tenemos esas “máximas” maravillosas de pensamiento:,
-   todas las mujeres que se enferman de cáncer, terminan muriendo
-   siempre que pierdes el trabajo a los cuarenta años, después y nunca consigues uno mejor, te va a costar la vida conseguir uno bueno. Polarizamos, pero polarizamos hacia lo catastrófico; y la polarización hacia lo negativo, hacia lo malo, a que siempre van a pasar cosas negativas y malas, viene por el prejuicio. ¿Saben de dónde viene el prejuicio? de la ignorancia. Cada vez que dices: “todas las mujeres con cáncer se mueren” estás hablando con prejuicio y eso viene por ser ignorante, porque sabes que las mujeres que tienen cáncer no necesariamente se tienen que morir; se podrán morir de otra cosa, pero no por cáncer, porque la ciencia ha avanzado mucho, y ese prejuicio viene por la ignorancia.
Tercero: Aprendo el código de Dios, que es un pensamiento polarizado a lo positivo y bueno. Porque el código de Dios dice: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece y, nada me faltará, a todos los que le recibieron les dio potestad de ser llamados hijos de Dios y nunca apartarás de tu boca los dichos de mi ley, para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia. El Señor me oye y me libra de todas mis angustias, porque clamo a Él. El ojo del Señor está sobre mí, porque yo le amo y espero en su misericordia, el Señor libra mi alma y me da vida en tiempo de hambre. Torre fuerte es el Nombre del Señor, a él corro y soy levantado. Pues tú has librado mi alma de la muerte y mis ojos de lágrimas y mis pies de resbalar”. El pensamiento de Dios siempre está en un extremo, pero en el extremo de la bendición.
 
¿Cuántos quieren tener este pensamiento? Guía tu mente, llévala al extremo, pero al extremo de Dios, donde todo es bendición. Tienes que acostumbrarte a vivir el hábito de pensar siempre en bendición, de que a ti te corre la bendición, de que a ti te persigue la bendición, de que te persigue la victoria, de que todo lo que hagas siempre te va a salir bien, aunque hoy parezca que no, el resultado siempre es la bendición de Dios y hay que acostumbrarse a polarizar, tienes que acostumbrarte a una, que llamamos: "polarización  bendecida".
 
Así que no nos vamos a lo catastrófico, pues siempre tendemos a irnos a lo catastrófico, corremos al lado de lo negativo y decimos: no sé, yo no creo que salga de esta enfermedad, yo no creo que me vaya bien, yo no creo que a mí se me den oportunidades, yo creo que está todo terminado, todo cerrado.   En esta mañana venimos a decirte que vas a irte para el otro lado, para el lado de la bendición donde todo es posible, donde Dios quiere darte todo, quiere que seas feliz, donde Dios quiere que nada te falte. ¡Ese es el lugar!

Hagamos otro ejercicio. Ponte de pie ahí en tu casa, en tu negocio u oficina. Si estás en una cama de hospital, levanta una mano. Vamos a hacerlo con nuestro cuerpo, vamos a echar de lado eso de que:  no tengo nada, soy infeliz, todo me va a resultar mal, todo lo veo negativo la vida no fue buena conmigo. Nunca seré feliz. Así que pásateal otro lado: Cámbiate de lugar. Sí, escuchaste bien. Cámbiate a la izquierda o la derecha, pero: Muévete. Muévete, ése no es tu lugar.  Muévete y si no puedes hacerlo, entonces, levanta la otra mano y declara: ¡La gloria de Dios está sobre mi vida, estoy en su mano recibiendo bendición, la bendición me pesa porque es mucha, yo voy a lograr todo lo que me proponga, Dios me ha prometido salud y yo estoy sano para la gloria de Dios!
 
¿Te das cuenta de la diferencia? Has de saber ir para el lado correcto y el lado correcto es el lado de la bendición de Dios. Esto, amadas y amados, es un acto de fe. Esto era lo que el rey David hacía y hacía muy bien. David venía delante del Señor Dios y le decía: Mira Señor, estos incircunsisos me persiguen, me quieren matar. Miles se han juntado contra mí. Pero yo estaré confiado, porque el Señor Dios es mi salvación. A Él correrá el justo y será levantado. Mi alma te alaba. ¿Te fijas? Un ejemplo, rápido, rápido: Salmo 141 Ahí, está.
Otra vez, por si no lo hiciste a la primera. Y mira,  platicábamos con un grupo de hermanas en la fe y entendíamos que de lo que se trata es de creer como lo hace un niño. Creer como niños. Así que vamos a creer como niños y nos vamos a mover de lugar, nos cambiamos del lugar de desolación al lugar de la solución. En el Nombre de Cristo Jesús.
 
Ponte de pie en esta hora, donde quiera que te encuentres: tu casa, oficina, o negocio. En donde estés. Si estás en cama y no puedes ponerte sobre tus pies, entonces, levanta una mano. Ahora, muévete al otro lado: izquierda o derecha, no importa. Pero muèvete de donde estabas originalmente. Y tú que estás en cama: baja la mano que tenías levantada y sube la otra. Declara, por favor: ¡La gloria de Dios está sobre mi vida, estoy en su mano recibiendo bendición, la bendición me pesa porque es mucha, yo voy a lograr todo lo que me proponga, Dios me ha prometido salud y yo estoy sano para la gloria de Dios! En el todopoderoso nombre de Jesucristo, el Señor.
En el asunto éste, de enfrentarse con los problemas, también hay otras personas que tienen pensamientos adelantados porque tienen "pensamientos de evitación" Es decir, que evitan resolver el problema.   A ver ¿Estás pensando todo el tiempo en tu problema o lo estás enfrentando? Porque si estás pensando todo el día en tu problema y aún ese problema no te permite dormir, es porque lo estás evitando, por eso se hace más grande, cada vez; porque cuanto más tiempo pasa, más quieres el problema. Tal vez porque no te atreves a enfrentar tu situación. Cuántos son los que dicen: Hace tres años que estoy en una depresión profunda y tú le contestas: “Y ¿por qué no vas a hacer una terapia, por qué no vienes a la iglesia, por qué no haces sanidad interior?” Y sólo responde: ¡Nada me va a servir! Es porque está pensando en su problema, hace tres años que está evitando resolverlo. Y tú sabes que muchas veces evitamos resolver un problema porque el beneficio que nos trae es mucho más grande y por eso no lo queremos resolver. Así nos consienten y chiplean. Pobrecita, es que está en depresión. Tienes que plantearte qué vas a hacer con este problema, si vas a seguir evitándolo y con ello,  a seguir prolongando tu angustia o de una vez por todas, lo vas a enfrentar.
 
Ahora, queremos leerte la historia de un león. Dice que un gran león se despertó de madrugada con una sed enorme. La tarde anterior había participado en una caza de cebras y nuestro león se encontraba sediento, agotado del esfuerzo del día anterior. Así que al salir el sol, decidió ir a buscar agua al lago; caminó un rato hasta que finalmente pudo distinguir una pequeña laguna donde saciar su terrible sed. La mañana estaba muy tranquila, no había ni una pizca de viento y la superficie del agua se parecía a un espejo. Cuando el león fue a beber retrocedió de inmediato, con pavor, pues en la superficie del agua vio un gran león con aspecto amenazante; él estaba cansado, no tenía ninguna intención de luchar, por lo que decidió esconderse tras unos matorrales y esperar que el otro león saliera del agua. Así lo hizo, y entonces el león se  quedó unas horas amodorrado y al despertar su sed había aumentado, se acercó sigilosamente a la laguna. Había pensado de que en caso de que el otro león estuviera aún en el agua él haría uso de su potente rugido ese que hacia que todos los animales salieran despavoridos. Así lo hizo. Al asomarse al agua rugió con todas sus fuerzas. Para su sorpresa el otro fiero león también rugió. Unas montañas cercanas le devolvieron su rugido multiplicado por el eco y el león huyó atemorizado.
 
Como estaba demasiado cansado para volver a recorrer grandes distancias en busca de otra laguna. De nuevo se escondió en espera que se fuera su enemigo. Al cabo de unas horas el sol brillaba abrasador e implacable, el león notaba cómo su lengua se estaba secando e inflando. Llegado a ese punto pensó: Eres es el rey de la selva, sería indigno de ti morir de sed por pura cobardía; si has de morir que sea luchando. En ese momento hizo acopio de todas sus fuerzas y con paso firme se dirigió al agua. Estaba ciego de sed, sin embargo al primer lengüetazo el otro león se deshizo en mil añicos. Así el león venció de golpe su sed y su miedo.
 
Estimados, así como el león del cuento, evitar nos provoca debilidad, pero afrontar los conflictos nos hace más fuertes Por lo que preguntamos: ¿Estás evitando enfrentar ese conflicto?, ¿estás evitando sentarte a hablar con tus hijos?, ¿estás evitando sentarte a hablar con tu esposo, con tu esposa?, ¿estás evitando hacer lo que Dios te dijo que tenías que hacer?, ¿estás evitando salir de esa situación que te está trayendo angustia, que te está metiendo en un pecado que te va a ser muy difícil después salir?, ¿estás evitando o quieres enfrentar realmente la crisis? ¿Quieres enfrentar y encontrar realmente una solución  para tu crisis?
 
Porque cuando dices: Yo vivo lejos, no puedo ir. Estás evitando. O cuando exclamas: No me da el tiempo, no puedo hablar con ellos. Estás evitando. Cada vez que pones una excusa para no resolver tu conflicto, para no buscar más herramientas para salir adelante, es porque estás evitando y cada vez que evitas, te haces más débil y el problema crece. Sin embargo, nosotros lo que queremos lograr es que el problema se convierta en un ratón y te lo puedas comer.
 
¿Qué podemos hacer entonces? ¿Cuál seria la actitud correcta? Y mira que a veces hay bendiciones que están retenidas por actitudes nuestras, no porque la bendición esté retenida por Dios sino porque nuestras actitudes retienen las bendiciones que están preparadas para nosotros. Nosotros podemos orar acá por familias bendecidas pero si tú no quieres hacer tu parte no va a pasar nada, y estás reteniendo la bendición que estamos soltando. Y la bendición espera hasta que tu actitud cambia y cuando tu actitud cambia, ahí se suelta. Entonces ¿cuál seria la actitud correcta? Ser una persona llena de expectativa.
 
Vamos a repetir esta frase varias veces. Haz de cuenta que te pones un termómetro en la boca; ése es tu “espectómetro”, mide el nivel de expectativa que tienes. Para ese problema ¿cuál es tu nivel de expectativa?, para esa crisis ¿cuál es tu nivel de expectativa? porque de acuerdo al nivel de expectativa es la dirección que vas a tomar para resolver ese conflicto; de acuerdo al nivel de expectativa, es la fe que vas a soltar para resolver ese problema. Querida mujer, estimado varón: tu vida debe estar influenciada por tus expectativas y no por tus experiencias ni por las experiencias ajenas.
 
¿Qué expectativa tienes tú? Y mira que no estamos preguntando ¿qué expectativa tiene tu marido con respecto a tus hijos? Porque no nos interesa la expectativa de tu pareja con respecto a tus hijos, nos interesa saber cuál es tu expectativa, qué nivel de expectativa hay dentro tuyo; no queremos saber qué es lo que piensan tus vecinos, acerca de la crisis económica, deseamos saber cuál es tu nivel de expectativa con respecto a tu vida económica; tampoco nos interesa saber qué dicen los demás y qué expectativa tienen de que venga un milagro, nos interesa saber cuál es la expectativa que tienes tú para recibir ese milagro. Nivel de expectativa.
 
Y tener expectativa no es solamente, esperar, como piensan algunos. Expectativa se refiere a la situación de una persona que espera conseguir algo, es la posibilidad de conseguir algo beneficioso, según el Diccionario. No sólo es esperar, la espera como que es pasiva: espero a que nieve. La expectativa es acción, espera conseguir algo, la posibilidad de conseguir algo beneficioso. Oye, no creo que tú ores al Dios del cielo y de la tierra, sin ninguna expectativa. O a ver si pasa algo, si es que Dios te escucha. Claro que te escucha, Él siempre te escucha, pero sí tú oras nada más porque tienes que orar o sin expectativa, pues no va a pasar demasiado. Quizás.
 
Por ello es que deseamos llevarte a la historia de la hija de Jairo que está en Mateo 9:18-19, dice: "Mientras él les decía esto (habla de Jesús) un dirigente judío llegó, se arrodilló delante de él y le dijo: mi hija acaba de morir. Pero ven y pon tu mano sobre ella y vivirá. Jesús se levantó y fue con él, acompañado de sus discípulos. Cuando Jesús entró en la casa del dirigente y vio a los flautistas y el alboroto de la gente, les dijo: váyanse. La niña no está muerta está dormida".

 
Así que muy atinadamente, puedes decir el día de hoy: “Mi fe no está muerta,  está un poco dormida; o bien, mi expectativa no está muerta, está un poco dormida”.
 
La historia continúa en los versos 23-26: "Entonces empezaron a burlarse de él. Pero cuando se les hizo salir, entró él, tomó de la mano a la niña, y ésta se levantó. La noticia se divulgó por toda aquella región".

 
Vemos que en esta historia encontramos tres niveles de expectativa. 
-       La expectativa de Jairo
-       La expectativa de los familiares y amigos de Jairo, y
-       La expectativa de Jesús.

Adaptación: “No me sirve lo que me digas” de Alejandra Stamateas
Iglesia Presencia de Dios. República de Argentina
www.presenciadedios.com
 
 

 
Banner
Copyright © 2012 Tiempo de Milagros
La información que contiene este sitio es validada por el equipo de administración, nos reservamos el derecho de no mencionar ministerios, el único fin de este portal es dar la Gloria a Dios.
Usted puede contactarnos para cualquier duda o aclaración respecto de la información aquí mostrada
 

Sabias que...

Jesús, más de 300 profecías

El Antiguo Testamento, escrito a través de más de 1,000 años: contiene más de trescientas profecías cumplidas en Jesús.  Por si esto fuera poco, la probabilidad de que lo anterior suceda, por lo menos en 48 de ellas, en una sola persona es de: una en diez veces elevado a la 157 potencia.
"Más que un Carpitero"Josh Mc Dowell
Editorial Unilit
 

¿Porqué dar testimonio?

Porque las señales, milagros y prodigios, dan Gloria a Dios en sí mismos (Salmo 103:22 y 145:10)