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Prosperidad, en el 2009 PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrador   
Lunes, 29 de Diciembre de 2008 22:44
  Con la peor recesión económica registrada por Estados Unidos, en los últimos sesenta años y que al igual, golpea a todos los países del orbe, llegó el temido: 2009. Temido, sí. Porque analistas, expertos y demás, lo anunciaron desde finales de año: que el presente 2009, sería sumamente difícil   

  
A la entrada del presente ciclo, a nadie asusta que las Bolsas de Valores en el mundo caigan y caigan. Tampoco existe ya un lunes negro o crisis general, como el ocurrido en México hace más de diez años (Diciembre, 1994) si hubo otro: no me enteré. Mil disculpas.    Sin embargo, es preciso anotar que esta situación fue advertida desde principios del 2008 y como siempre, no quisimos escuchar. El desplome bursátil ocurrido un día después del 15 de Septiembre -fecha en que quiebra Lehman Brothers, la hipotecaria más grande del mundo, dicen, la responsable principal de la situación económica mundial que se pervive- ya estaba también: más que anunciado. Los expertos, ya sabe Usted. Ajá. Las mentes maravillosas de este mundo, cada vez más convulsionado. Que por cierto, no sé cómo le hacen, pero la mayoría de las veces, si no es que en todas las ocasiones, se levantan para decir lo mal, muy mal y peor, que vamos a estar. En lo particular, existe un programa radiofónico de alcance nacional que pareciera que se complace en hablar de ello. Es para que nuestros radioescuchas estén informados de la realidad actual, defienden. Sí, cómo no. Media hora de su nada agradable compañía y terminas, casi pegándote un tiro. En fin.
 
Y ahora, resulta que alguien se fijó en los intereses que cobran los bancos. Fíjese, nada más. Vienen cobrando y ahorcando a los cuentahabientes desde no sé cuántos años atrás, pero apenas: parece que se dan cuenta. El 44% de interés anual, anotan en la cuenta de la Tarjeta de Crédito. Y otra vez, en fin.   Lo cierto, y la mala noticia es que: lamentablemente, es cierto. El mundo atraviesa por la primera recesión global de la Historia Contemporánea. Los globalifóbicos, también nos lo advirtieron. Bola de retrógrados, pensamos entonces. Porque pese a quien le pese la globalización fue el movimiento, cambio o desarrollo natural del mundo actual. La evolución natural, dicen los evolucionistas, de la economía mundial. Y la tecnología, y las comunicaciones, y la información, etc. Etc.   Por cierto, si usted tiene Tarjeta de Crédito: úsela con cautela, pague antes del mes para evitar los intereses. Pero, si este consejo le llegó tarde (algunos nos volvimos un poco loquitos, en Navidad) espero que haya comprado a plazos sin intereses. De lo contrario, guarde su Tarjeta –si es en el rincón más escondido de la casa, mucho mejor- y dedíquese a saldar sus deudas: pague más del mínimo siempre e invariablemente; incluso, algunos bancos adoptaron la costumbre de señalar cuánto tiempo se tardará usted en pagar si sólo abona el mínimo. Alguien dice por ahí, que hay gente que todavía está pagando lo que se comió hace un año. Y no exagera, en lo absoluto. En verdad.
 
Ante dicha situación, el Gobierno Federal, hizo lo suyo y adoptó una serie de medidas para ayudar a nosotros los mexicanos a enfrentar de la mejor manera posible el 2009, mediante el “Acuerdo Nacional a Favor de la Economía Familiar y el Empleo”   Bien por ello.   Claro que no faltan quienes quieren la pata y la vaca, también. El consabido: Tienes que ayudarme, porque soy pobre, no sólo permea en la mente de la mayoría sino que tal parece constituirse en la máxima a seguir. Apoyo agrario, extraordinario; no al replaqueo; tampoco al decomiso de autos chuecos… y la lista sigue. Pero, la pregunta es: a Usted y a mí ¿qué nos corresponde hacer para sortear el vendaval que apenas comienza? Estamos en la primera quincena del mes de Enero y faltan muchos días por transcurrir. 
 
Volver a lo básico. Sí, mire es muy fácil. Se llama: economía familiar. Apretarse el cinturón no sólo significa dejar de comprar cosas superfluas. Ni aunque se las den al 70 u 80% de descuento, por favor. Porque va a suceder, y no falta mucho. Economía familiar es saber en qué gastamos y porqué lo hacemos. Economía familiar es gastar sólo lo que tengo. Y por cierto, un consejo de un amigo que es economista –pero, de los positivos- es que gaste lo necesario. Sí, gaste, lo que necesite gastar. Porque lo que pasa en este tipo de situaciones, es que la gente: deja de gastar. No compra ni lo que necesita. Y si lo hace: la economía general, se comprime. Así que no guarde dinero para tiempos peores, pues ellos ya están aquí. Haga lo que recomiendan por ahí: confronte sus ingresos contra sus gastos, servicios: agua, luz, teléfono, gas o gasóleo, leña; cable e Internet, si tiene. Despensa, útiles escolares y uniformes. Transporte, gasolina. Ropa. Deudas (renta, mensualidad de la casa, de aparatos eléctricos, etc) y, por supuesto: Recreación. Y por piedad, por lo que usted más quiera: no use sus Tarjetas de Crédito para sobrevivir. A la larga o más bien, a la corta: terminarán ahorcándolo. Una súplica más: no gaste más de lo que gana. Cuide su trabajo, llegue más temprano que de costumbre. Trabaje con mayor ahínco. Cierto, nadie somos indispensables, pero podemos volvernos: necesarios. Sea persistente, perseverante. Fiel y leal a su empresa, institución u organización. Si lo hace: téngalo por seguro que en el siguiente recorte de personal, a Usted: lo pasarán por alto.
 
Un proverbio hebreo dice que los pensamientos del diligente, ciertamente tienden a la abundancia; pero todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza. En español, por favor. Va de nuevo. Dice: los planes cuidadosos, tienen éxito; pero los que se hacen de afán, llevan al fracaso. ¿Ahora, sí? Bien. Es hora de que los esposos se sienten y revisen los ingresos familiares, contra los gastos. Y, por favor, no se peleen.  Tampoco, se trata de ver quién gasta más. Recuerde que el problema número 1, de los matrimonios: es precisamente, la economía familiar. La fórmula es: egresos del hogar –ya los dijimos-, más gastos del esposo o deudas y gastos de la esposa o deudas. Por que eso, sí: hay que pagar las deudas. Las deudas que contrajimos, porque ¡aguas con los sobre intereses! Ésos, ni yo los pago. Después, se adoptan las medidas correspondientes y en reunión familiar se comunican a los hijos. Para que toda la familia esté de acuerdo en una sola cosa y salgan adelante. Si eres madre sola, los pasos son iguales.
 
Dijimos antes que: para que toda la familia esté de acuerdo en una sola cosa y salgan adelante. Mire, Usted: que curioso. Curioso, porque resulta que la Biblia dice que si dos o tres se ponen de acuerdo en algo, el Padre que está en los cielos oirá su petición. Esto, relativo a la oración. Oración por sanidad, por liberación, por salvación. En lo particular, no soy muy afecta a la teología de la prosperidad, pero tampoco puedo negar que el deseo de Dios para sus amados –que somos nosotros, sus hijos- conforme asienta la Escritura Sagrada, es que seas prosperado en todas las cosas y que tengas salud, así –indica- como prospera tu alma.   Aun, existe una pregunta que el Señor Dios nos hace, que le hace a su pueblo: ¿qué es lo que te pide el Señor tu Dios? Solamente que respetes al Señor tu Dios, que vivas como Él dice, que lo ames y que sirvas al Señor tu Dios de todo corazón y con toda el alma; y que cumplas todos los mandamientos del Señor y las leyes que te doy hoy, para que tengas prosperidad.  
 
El asunto de la prosperidad, como que parece interesarle a Dios más que a nosotros. Porque el Señor Dios quiere para nosotros sus hijos, lo que desea cualquier padre –siendo ustedes malos, dijo Jesús- que sus hijos e hijas: estén bien. Muy bien. No se trata, entonces, de resistir lo mejor posible hasta que Jesucristo regrese. Tampoco se trata de vivir con el mínimo indispensable, porque eso no es lo que Jesús vino a traer. Él dijo que vino a darnos vida y vida en abundancia. Sí, ya sé. En la vida eterna o paraíso, dice la mayoría. Pero Jesús habló del aquí y el ahora. Él dijo: el Reino de los Cielos se ha acercado. ¿Acercado? ¿A dónde, al cielo? No, porque de ahí viene. Se ha acercado a la Tierra y por ende, a nosotros.   El 2009, otro año de crisis, aunque ahora: de crisis mundial, es un buen año para comprobar la fidelidad, la bondad y bendición de Dios en nuestras vidas. Si atendemos el consejo bíblico, seremos cuidadosos y no nos apresuraremos alocadamente, respetaremos al Señor nuestro Dios y viviremos como Él dice; lo amaremos con todo el corazón, el alma y nuestra mente y cumpliremos sus estatutos, que se resumen en amar a nuestro próximo como a nosotros mismos, entonces, se tiene: que nuestras almas serán prosperadas y con ello, seremos prosperados en todas las cosas y tendremos salud. 
 
Es por eso, que alguien más dijo que el 2009, es el año de la manifestación de los hijos de Dios. ¿Será, porque este bendito año se notará la diferencia entre los que son hijos y quienes, no lo son? Por nuestra parte, sólo resta abrir la invitación a que si no has decidido y entregado tu vida, tu corazón y hasta tu bolsillo –quizás: vacío, ya sé- a Jesucristo el Señor, hazlo ahora. Habla con Él, ahí donde te encuentras. Deja de ser criatura de Dios y recibe el derecho de ser hecho: hijo de Dios. Por la fe en Jesús, el Hijo del Señor Dios. Juan 1: 12: “Pero a los que le recibieron, a los que creen en su Nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios”. Hacerlo… depende, sólo: de ti.
 
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Sabias que...

Hay oraciones de la tierra al cielo
“Hay oraciones de la tierra hacia el cielo y del cielo a la tierra. Las primeras tienen que ver con pedir, clamar, rogar y gemir. Las oraciones del cielo a la tierra, es cuando como la hija o el hijo que eres de Dios Padre, vas a los lugares celestiales donde Jesús te tiene sentado y como niño pequeño te subes a sus piernas y ves las cosas desde ahí: Oh, Señor, ve que mal está todo eso, pero aquí -en el Cielo- no existe maldad ni enfermedad, así que yo declaro sanidad, libertad y salvación, porque eso es lo que hay en el Cielo” 

Annita Flom
Misión "Sobrenatural". Misión, 2009.
Bethel Church. Redding, Calif. EUA.
 

¿Porqué dar testimonio?

 Porque, si “Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos “, Salmo 19:1, nosotros estamos más que obligados a hablar de las maravillas y prodigios que el Alto Dios, hace con nosotros