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| Una caída libre desde 10 mts de altura, con estallamiento de víscera y huesos, prácticamente, pulverizados en múltiples fracturas, le habrían quitado la vida al Pastor Gaspar Escobedo. Pero Dios intervino a su favor. Aquí, su testimonio. |
Contrario a su costumbre, el 11 de Marzo del 2009 y durante los trabajos de construcción del edificio de la Iglesia que pastorea al sur de la ciudad de Chihuahua, México, Gaspar Escobedo subió para constatar la colocación de la lámina del techo. Por un instante, dice, se acercó a la orilla y contempló satisfecho los trabajos realizados hasta el momento: habían en cementado el acceso principal, cercado los alrededores y levantado las paredes que ahora se techaban; pero, en un momento dado: sus ojos se apagaron y en caída libre desde 10 mts de altura, su cuerpo chocó contra el duro cemento.
Al instante y en tanto que los demás descendían, una hermana en Cristo llegó hasta donde el Pastor Escobedo, quien yacía inerte y empezó a declarar vida, una y otra vez, hasta que él empezó a quejarse. Valorado en el hospital, llamaron a su familia para que se despidiera. Tenía estallado un riñón y la pelvis pulverizada en múltiples fracturas, imposibles de operar. Había caído sobre el lado izquierdo y su cerebro se inflamó al grado de temer la pérdida del mismo ojo. Sin embargo, su familia hizo lo único que sabía: acudir al Sanador por excelencia, le pusieron en manos del Señor: oraron y confiaron en el único Dios verdadero. Y Él, obró.
Ocho meses habrían de transcurrir para que los pastores Gaspar y Nelly Escobedo, se pusieran de pie en otra iglesia distinta y testificaran acerca de ello. Esto, es porque lo hacían en su propia iglesia, conmovidos en llanto por agradecimiento al Señor. Porque, justo es decir que ambos continúan pastoreando la Iglesia que el Señor Dios les entregó. Ellos hacen lo que saben hacer: amar a Dios y a sus ovejas.
A propósito, al momento del accidente, su esposa Nelly se encontraba en un Congreso cristiano realizado en otra iglesia y una de las asistentes recibió una visión sobre el momento en que se trabajaba en los andamios del techo de la construcción; de inmediato, le avisó y oraron a Dios por ello. Cuando Nelly fue notificada, ella había sido anticipada por el Señor Dios.
Y la última o más sorprendente, es el hecho de que el Pastor Gaspar Escobedo testifica para asombro de propios y extraños, que durante todo este proceso: no ha padecido dolor alguno. Sí. No ha sufrido dolor. Dolor físico. "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" Filipenses 4:13.
Al Dios: único y verdadero, es toda la Gloria, la Honra y, todo el Poder.
"Y todo lo que pidan al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo piden en mi nombre, yo lo haré" Jesucristo, el Señor.
Juan 14:13-14
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